Explotación sexual infantil aumenta en Chile y Fundación Ciudad del Niño impulsa campaña para fortalecer su detección

Las denuncias por explotación sexual de niños, niñas y adolescentes aumentaron un 73% en los últimos años en Chile, según el último informe de la Defensoría de la Niñez elaborado en base a datos del Ministerio Público. Se trata de una de las formas más graves de vulneración hacia la infancia y adolescencia, pero también de una de las más invisibilizadas y difíciles de detectar.

En el marco del Mes contra la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes (ESNNA), Fundación Ciudad del Niño lanzó la campaña “Conocer para proteger”, una iniciativa orientada a sensibilizar, informar y entregar herramientas concretas para reconocer señales de alerta y actuar oportunamente frente a posibles situaciones de explotación.

La explotación sexual de niños, niñas y adolescentes ocurre cuando una persona menor de edad es utilizada en actividades sexuales a cambio de dinero, regalos, bienes u otros beneficios. Aunque muchas veces se asocia a contextos presenciales, hoy también se desarrolla con fuerza en entornos digitales, a través de redes sociales, plataformas de mensajería, engaños y difusión de contenido sexual.

Desde Fundación Ciudad del Niño se advierte que este fenómeno suele mantenerse oculto y vincularse a contextos de alta vulnerabilidad, lo que complejiza su identificación y abordaje.

“Las cifras nacionales muestran que este fenómeno afecta principalmente a niñas y adolescentes, especialmente entre los 14 y 17 años, y eso es consistente con lo que vemos en nuestros programas”, señala Roberto Rocha, coordinador del área de Protección de Fundación Ciudad del Niño.

Actualmente, la institución ejecuta cinco de los 22 Programas Especializados en Explotación Sexual (PEE) existentes en el país, pertenecientes al Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. Estos programas trabajan en procesos de reparación, acompañamiento e interrupción de las vulneraciones vividas por niños, niñas y adolescentes, incorporando activamente a sus familias y entornos protectores.

“En 2025 atendimos a 325 niños, niñas y adolescentes: un 89% correspondió a niñas y adolescentes y la edad promedio fue de 16 años”, detalló Rocha.

El profesional agrega que uno de los principales desafíos es que muchas situaciones de explotación sexual se desarrollan en escenarios atravesados por otras problemáticas, como el consumo y tráfico de drogas, contextos donde las condiciones de vulnerabilidad se profundizan.

“La explotación sexual muchas veces se da en contextos asociados al consumo y tráfico de drogas. Son escenarios complejos, que dejan secuelas profundas y dificultan aún más su detección”, explicó.

Un fenómeno que también crece en entornos digitales

La expansión de las plataformas digitales ha transformado la forma en que opera la explotación sexual infantil. Según datos del Ministerio Público, en los últimos años las denuncias asociadas a delitos vinculados a material abusivo aumentaron significativamente: un 88% en difusión de contenido, un 40% en almacenamiento y un 30% en producción.

Estas cifras reflejan cómo internet y las redes sociales se han convertido también en espacios de riesgo para niños, niñas y adolescentes, especialmente cuando existen dinámicas de engaño, manipulación o ausencia de supervisión adulta.

La campaña “Conocer para proteger” busca fortalecer la detección temprana y promover una cultura de protección hacia niños, niñas y adolescentes.

Ante sospechas o conocimiento de una posible situación de explotación sexual infantil, el llamado es a denunciar a través de Carabineros de Chile, Policía de Investigaciones (PDI), Fiscalía o Denuncia Seguro (*4242).

Hazte socio/a.